Mami Yolita

🌷 Profesora Yolanda Velia Verástegui

La Profesora Yolanda Velia Verástegui fue, ante todo, una madre extraordinaria. Una mujer luchadora, trabajadora y valiente que enfrentó la vida con una fortaleza admirable. Sacó adelante a su familia prácticamente sola, sin el apoyo de un hombre, demostrando cada día que el amor de una madre puede superar cualquier obstáculo.

Desde el cielo

Ora por mi

Gracias por haber venido a orar una plegaria por mi, al Señor, junto a los mios, recordandome con alegria tal como compartimos muchos momentos de mi vida. Ruego a cuantos me recuerdan con cariño, no lloren por mi, pues no he muerto, morire solo cuando ya no viva en el recuerdo de ustedes.  Les digo que soy feliz ante el Señor, dejarlos ha significado purificarme y poder estar junto a Dios.Como testimonio a mi recuerdo, hagan una vida sinceramente cristiana, que permita el que un dia volvamos a compartir juntos la felicidad por siempre en la eternidad. Los ama quien no ha muerto, sino que se anticipo a gozar de la verdadera felicidad en el Señor JESUS.

Tu legado

De profesora

La Profesora Yolanda Velia Verástegui fue mucho más que una maestra: fue un verdadero ejemplo de vocación, entrega y amor por la educación. Su vida estuvo guiada por un profundo compromiso con la niñez, al punto de dedicar cada día a formar no solo estudiantes, sino seres humanos con valores, disciplina y sueños.Su pasión y dedicación la llevaron a ser reconocida y ascendida a directora, un logro que reflejaba no solo su capacidad profesional, sino también su calidad humana. En cada institución donde trabajó dejó una huella imborrable, entregándose de corazón a sus escuelas, a sus colegas y, sobre todo, a sus alumnos.Por sus aulas pasaron muchos de los profesionales que hoy contribuyen a la sociedad, quienes aún recuerdan con cariño la forma en que ella enseñaba: con paciencia, ternura y un amor genuino por su vocación. Para ella, educar no era solo transmitir conocimientos, sino inspirar vidas.Uno de los capítulos más significativos de su carrera fue su labor en escuelas rurales cercanas a Tiquina, a orillas del majestuoso Lago Titicaca. Allí, no solo cumplió su rol como educadora, sino que también aprendió a convivir con las comunidades, creando lazos profundos basados en el respeto y el cariño mutuo.

A mi Papito Paulino

Hoy quiero hablarte con el mismo amor con el que siempre te miré, con la misma ternura con la que tomaba tus manos y en mi corazón por haber sido tu hija.Fuiste mi guía, mi ejemplo y mi fortaleza. A tu lado aprendí el valor del trabajo, del respeto y del amor verdadero por la familia. Cada enseñanza tuya se quedó conmigo para toda la vida, y gracias a ti pude convertirme en la mujer que fui.Cuidarte hasta tus 95 años no fue una carga, fue un privilegio. Fue mi manera de devolverte, aunque sea un poquito, todo el amor que me diste desde niña.
Dicen que las hijas aman de una forma especial a sus padres… y yo soy prueba de ello. Mi amor por ti siempre fue inmenso, puro y eterno.
Gracias por tu paciencia, por tu sabiduría, por tu cariño y por haber estado siempre para mí. Gracias por ser ese “papito” que tanto amé, y que seguiré amando más allá de la vida.Te amo, papito Paulino… hoy y siempre, tu hija Yolanda. 💛

Como fui

La Madre

Con esfuerzo, disciplina y un corazón lleno de determinación, formó y educó a sus cinco hijos: Luis, Javier, Lourdes, María y Franz, inculcándoles los mejores valores, el respeto, la honestidad y la importancia de salir adelante con dignidad. Fue guía, ejemplo y refugio, siempre presente en cada paso de sus vidas.

Mi familia

Hija, Hermana y Tía Inolvidable

Como hija, llevó siempre en su corazón un profundo amor y respeto por sus padres, Paulino Verástegui y Lola Vilela, siempre veló por ellos con dedicación y cariño, acompañándolos en cada etapa hasta que partieron a la vida eterna.Como hermana, fue un ejemplo de apoyo, fortaleza y unión familiar. Su presencia brindaba seguridad, consejo y guía.Y como tía, fue recordada con un carácter firme, incluso estricto, pero siempre justo y lleno de buenas intenciones.

A mis nietos

Una Abuelita Llena de Amor

Su amor por sus nietos era inmenso, sincero y constante. Fue una abuelita muy querendona, a su manera.
A cada uno de sus nietos los quiso de una manera única, especial, respetando su esencia y acompañándolos con ese amor incondicional que solo una abuela puede brindar.
Vanessa, Cinthia, Hugo, Rosa, Manuel, Christian y Luciano ocuparon siempre un lugar muy importante en su vida. Estuvieron presentes en sus pensamientos y en sus oraciones, siendo parte constante de su amor, su fe y sus deseos de bienestar.
Hoy, ese amor sigue vivo en cada recuerdo, en cada enseñanza y en el lazo eterno que une a una abuela con sus nietos.

Siempre te recordamos

Y nos gusta verte y escucharte cantar mamita

Estaras siempre en nuestros corazones mami, no importa el tiempo que pase tu estas presente en cada dia de nuestras vidas.